Pocas piezas clásicas han revolucionado y generado gran impacto en el mundo del diseño, como es el caso de la “Mesa Noguchi”.
Un aspecto interesante de este diseño es que se puede colocar en los ambientes más diversos y siempre reflejará sutileza y elegancia.
Isamu Noguchi nació en 1904 en la ciudad de Los Angeles- Estados Unidos. Fue hijo del poeta japones Yone Noguchi y la escritora norteamericana Leonie Gilmour. Durante su juventud pudo estudiar medicina en la Universidad de Columbia, sin embargo la vocación de artista nació cuando decidió estudiar escultura en la escuela La Porte High School, en Indiana.
Posteriormente, amplió sus estudios en la escuela Leonardo da Vinci Art School, en la ciudad de Nueva York. A finales de los 20’s, este artista desarrolló su primera exposición en Nueva York, lo que le permitió catapultarlo a la fama y recibir años más tarde un premio sobre el concurso nacional para decorar el pabellón de la Agencia Associated en el Rockefeller Center de Nueva York, el cual le otorgó un prestigio como escultor.
Noguchi, se caracterizó por plasmar en sus obras un estilo abstracto e impecablemente pulimentado. La mezcla de estos valores transmiten una delicadeza de tipo oriental mezclada con la influencia occidentalista.
Entre las obras más importantes de este diseñador en el mundo del mobiliario fue la “Mesa Noguchi”. La estructura de esta pieza está hecha en madera maciza y tablero de cristal, adoptando una forma estilizada con tres piezas, dos de ellas suspendidas en el aire.
Es un modelo extraordinario con excelente acabado y la sencillez de sus líneas, permite que este mueble sea idóneo para la decoración de cualquier clase de dormitorio. Esta escultura no pasa de moda y se acopla perfectamente tanto en ambientes modernos como clásicos.

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